Tuesday, July 19, 2005

Érase un hombre que abusaba de su erotismo.

Hablaba al oído de las mujeres con bellas palabras y
las llevaba al Nirvana.
Quizá les recitaba algún poema apasionado de García
Lorca. O les susurraba esa bella frase de Salvador
Novo, “conocer tu nombre y repetirlo”. O unas líneas
sufridas de Alfonsina Storni.

Se sospecha también que era su pura naturaleza animal
lo que hacía desfallecer a las mujeres, locas de
amor... no se sabe.

Espero ansiosamente noticias, porque esto da para un
cruce entre Woyzeck y el Burlador de Sevilla.

El Greñas, por todos conocido; su único crímen fue ser
demasiado erótico.

Bendito sea el periodismo de provincia.

5 comments:

Solondra said...

WOW! Ora si quedéme sin aliento.
Es imposible que un ser tan bello camine sobre la misma tierra que yo torpemente piso.
Hicieron bien en arrestarlo.
¡Tanto erotismo es criminal!

UNRAYITODELUZ said...

pos de erotico nada mas bien puro abuso, creo yo...

El más ilustre de los xalapeños said...

Mmm... a mí se me hace que ese comentario no viene de una mujer, porque se sabe que ese cabello sedoso... esas greñas sedosas, quiero decir, esos dientes parejitos, esa mirada de gavilán... acaban con ellas.

Miembra del MAVIC, no rajen porque me sacan del club... said...

en cual reclusorio esta?? me ofrezco a darle sus visitas conyugales sin costo alguno, será mero placerrrrr... tanta carne y yo chimuela!!

El más ilustre de los xalapeños said...

Paer su carro señorita. Hay cola y la selección se hace por concurso democrático.